14 de diciembre 2014

Enregistrer au format PDF |

NO APAGUÉIS EL ESPÍRITU

A la espera del que ha de venir, la Palabra nos invita a abrir los ojos y los oídos, para reconocer el momento de su llegada, y los signos que la anuncian. En nuestros días, por gracia de Dios, estamos asistiendo a un florecer de llamadas a la esperanza y a la “alegría del Evangelio”, y a una invitación insistente a acelerar la venida del Reino: los ciegos han de ver, los sordos han de oír, los cautivos han de ser liberados, y, sobre todo, ha de ser proclamado el año de gracia del Señor.

Dios nos rodea, llena de su presencia el aire que respiramos, de su luz la luz de nuestro día, y la alegría de Dios nos reviste y adorna como la novia se adorna con sus joyas: es el esplendor de nuestra existencia, y sin Él quedaríamos sumergidos en la noche y en la angustia. Pero creemos y sabemos que Dios no nos falla, que Él es fiel, y está constantemente a nuestra puerta, llamando, para que le abramos, y entre en nuestra casa, y cene con nosotros y nosotros con Él.

¿Cuál es la única condición necesaria para que esto se realice? Que mantengamos viva y ardiente la llama de la fe, que no apaguemos el Espíritu que clama en nosotros, que reconozcamos y confesemos a Jesús como el Señor, a ejemplo de Juan, el Bautista, que señaló, como ya presente, al que había de venir. ¡No es posible deslindar la fe del testimonio; no es posible deslindar el testimonio de la acogida; no es posible deslindar la acogida del amor!

El espíritu de profecía nos hace reconocer y distinguir la voz del Dios vivo entre tantas voces que claman a nuestro alrededor. Muchos son los que se presentan ante nosotros, pretendiendo estar en posesión de una verdad definitiva; muchos los que se revisten del manto del salvador, y reclaman una adhesión a sus caminos. Pero el espíritu de profecía, que proviene de Dios, nos ayuda a distinguir la vía de Dios y las vías de los hombres, y a dar a cada una el peso justo: El espíritu nos invita, sí, a probarlo todo, pero a quedarnos solamente con lo mejor, y lo mejor es Cristo Jesús y su Reino, porque solamente en Él Dios hace brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.


Agenda
« junio de 2018 »
L M M J V S D
28 29 30 31 1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 1

Próximamente...