6 noviembre 2016

Enregistrer au format PDF |

EL ROSTRO DEL RESUCITADO

En una época reciente de nuestra historia los grandes pensadores creyeron que era necesario olvidarse de Dios para que el ser humano alcanzara las verdaderas cotas de felicidad a la que estaba llamado. Así, comenzaron a desarrollar su capacidad de raciocinio, sus habilidades artísticas, científicas, tecnológicas… todo sin tener en cuenta a Dios. Sin embargo, no supieron qué hacer con su corazón. No repararon estos sabios pensadores, que el olvido de Dios tenía como consecuencia el olvido del ser humano. No hicieron caso de la voz de Dios que el profeta había proclamado: “Un doble crimen cometió mi pueblo: abandonarme a mí, fuente de agua viva y excavarse pozos, pozos agrietados, que no retienen agua”.

La Iglesia tomó conciencia de que el misterio del ser humano sólo podía ser esclarecido en el misterio de Dios. Es el corazón humano un abismo insondable que sólo puede ser comprendido en el abismo que Dios es. Sin embargo, lejos de comprender este abismo que Dios es como algo abstracto, nuestra fe nos recuerda que Dios es persona. El ser de Dios es personal, ¡es un Rostro! Un antiguo creyente lo supo reconocer: “al despertar me saciaré de tu semblante”. En los deseos y anhelos más profundos de nuestro corazón no podemos más que encontrarnos con el Rostro del Resucitado. Tener esta confianza, saber que el Rostro de Dios está en el interior de cada ser humano, puede colmar toda una existencia, ahí se encuentra la verdadera fuente de vida, la paz del corazón, que los grandes pensadores no lograron acertar.

¿Seremos nosotros de aquellos que han sabido caminar en la confianza de un Dios que sólo puede amar? ¿Habremos sido nosotros los que hemos recurrido a “pozos agrietados que no retienen el agua”? Cuántas veces recurre el ser humano a satisfacciones que no sacian de manera auténtica la sed de esperanza, amor, felicidad… Somos invitados a despertar a una gran verdad: Sólo el Rostro del Resucitado puede encender en nuestro interior el fuego de un amor que no termina, que va más allá de la muerte, que nos espera para ser vivido en plenitud.


Agenda
« agosto de 2018 »
L M M J V S D
30 31 1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31 1 2

Próximamente...